El Atlético, ante el reto de resetear su estadística más extraña
Tras la derrota ante el Bodo Glimt, los colchoneros han finalizado la fase de grupos sin ninguna portería a cero en ocho partidos. Los tropiezos ante Galatasaray y el conjunto noruego han condenado a los madrileños a la decimocuarta posición.


Capaz de lo mejor y también de lo peor. Si por algo se ha caracterizado este Atlético de Madrid es por ser un equipo sumamente irregular. Fiable y sólido en el campeonato nacional desde hace varios meses, el cerrojo en la portería ha sido clave para volver a ver a los de Simeone en la parte alta de la clasificación. A siete y ocho puntos respectivamente de Real Madrid y Barcelona, a pesar de que la imagen lejos del Metropolitano sigue siendo algo dubitativa, la fiabilidad gracias al nivel de futbolistas como Oblak, Pubill o Hancko han asegurado la portería hasta el punto de ser la menos goleada del campeonato junto a la de su eterno rival. Sin embargo, la historia en Champions es completamente distinta.
Con todo de cara para clasificar entre los ocho primeros tras la disputa de las seis primeras jornadas, pese a los tropiezos en Liverpool y el Emirates frente al Arsenal, la victoria en casa ante el Inter había devuelto la confianza a la entidad, a la que solo le faltaba cerrar la clasificación ante dos equipos, a priori, asequibles como lo eran el Galatasaray y, sobre todo, el Bodo Glimt. Si bien, el equipo ha vuelto a las andadas. Férreo en Liga, en Champions no se ha caracterizado por esa solidez, hasta el punto de firmar unos números en el apartado de goles encajados nada positivos.

Cero porterías a cero
El batacazo en el Metropolitano, donde el equipo sumaba trece triunfos consecutivos ha sido la gota que ha colmado el vaso. Con remontada incluida por parte del humilde conjunto noruego, los dos goles recibidos han significado acabar la Fase Liga con 15 goles recibidos, solo solventados de aquella manera gracias a los 17 anotados. Pero lo peor ha sido la sensación de fragilidad que ha mostrado, tanto en el Metropolitano como lejos de él.
Ante rivales de gran entidad como el conjunto de Anfield, el propio Arsenal o incluso el Inter, recibir al menos un gol podría entrar dentro de la normalidad. No obstante, el verdadero problema y principal culpable de que el equipo tenga que disputar la ronda de dieciseisavos son esos goles recibidos en Turquía y los dos del Bodo. Incluso en los días en los que el equipo ha sabido reaccionar y sumar de tres, en ciertos momentos ha vivido intranquilo por culpa de la fragilidad defensiva. Los goles recibidos ante el Union Saint Gilloise, y los dos ante el PSV, obligaron al equipo a sacar la mejor versión para ganar el encuentro. Solo el tanto del Eintracht en la goleada favorable por 5-1 es quizás, el gol más anecdótico de toda la primera fase.

De cara al futuro más próximo y a la espera de conocer el rival de la siguiente ronda, si los madrileños quieren revertir la situación y hacer un buen papel en esta edición de la Champions, todo pasa por volver a ser fiable. Lo próximo, el Brujas, otro equipo caracterizado por ser realmente ofensivo. De hecho, los belgas han anotado los mismos goles que los de Simeone (15).
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